Una agencia de viajes pierde las tardes en lo que pasa después de vender: perseguir facturas, hacer bonos, escribir correos a proveedores, enviar contratos, recordar cuotas y preparar el mes para la gestoría. TravelDesk lo hace solo y te lo enseña cada mañana en tu Inicio. Tú, a vender.
ITR-560912recibida…AND-21877creando…SK-0419pedido…Hace: recoge las facturas del correo y de los portales de tus operadores y las empareja con su servicio.
Te queda: pulsar «Archivar».
Devuelve: unas 4 h a la semana.
Hace: en cuanto un servicio tiene localizador, crea su bono con tu marca (o baja el oficial del operador) y lo sube a la app del pasajero.
Te queda: nada. Si quieres, retocarlo.
Devuelve: unas 2 h a la semana.
Hace: pide traslados y excursiones al proveedor con sus datos ya rellenos y lee su confirmación.
Te queda: un clic en «Pedir» y revisar si algo no cuadra.
Devuelve: unas 2 h a la semana.
Hace: rellena el contrato de viaje combinado y el RGPD con los datos del expediente y los envía a firma.
Te queda: elegir a quién.
Devuelve: 1 h a la semana y cero papeles.
Hace: recuerda cada cuota, emite el recibo y mantiene el saldo de cada expediente al día.
Te queda: registrar el cobro cuando llega.
Devuelve: 1 h a la semana y ningún cobro olvidado.
Hace: prepara el paquete de la asesoría (Excels, facturas por expediente, gastos, extractos) y se lo deja en su portal.
Te queda: revisar la lista «Antes de enviar».
Devuelve: una tarde entera cada mes.
Propuesta web o PDF con tu marca. El cliente acepta y el presupuesto se convierte en expediente.
Contrato y RGPD salen rellenos y van a firma desde el móvil.
Pones el localizador: el bono aparece en el expediente y en la app del pasajero.
Traslados y excursiones pedidos al proveedor; la confirmación vuelve sola.
Cuotas con recordatorio y recibo. Varios pagadores si hace falta.
App del pasajero con itinerario, bonos y documentos, sin cobertura.
Solas, emparejadas con su servicio, archivadas con un clic.
Tu asesoría entra y se lo lleva. Tú ya estás vendiendo el siguiente.
Cada cosa que el sistema hace queda a la vista: qué factura ha llegado, qué bono se ha creado, qué proveedor ha confirmado. Y lo que necesita tu clic, en rojo.
El correo solo se lee. Los pedidos a proveedores los mandas tú con un clic (ya rellenos). Los bonos que subas a mano no se duplican.
Un bono, una factura leída, una hora de recogida: todo se abre, se corrige y se guarda. Tus retoques se conservan aunque el sistema vuelva a pasar.
Recibir y archivar las facturas de los proveedores, crear los bonos de cada servicio, pedir traslados y excursiones a los proveedores, enviar contratos a firma electrónica, recordar las cuotas de cobro y preparar el paquete mensual para la asesoría. TravelDesk hace las seis.
Una agencia de dos personas dedicaba más de 12 horas a la semana a facturas, portales, bonos, pedidos y cierre antes de automatizarlo. Es la cifra de nuestra propia agencia, no una estimación de marketing.
Se conecta el correo donde llegan las facturas (2 minutos) y se dan de alta los proveedores habituales. El resto sale de los datos que ya escribes al vender: localizadores, fechas y pasajeros.
Lo que no llega solo se lista en «Facturas por descargar» con el enlace al proveedor, y con el botón «Guardar en TravelDesk» lo archivas desde su web en un clic. Los bonos que subas a mano se enlazan con su servicio.
No. Las automatizaciones funcionan con reglas y con los datos de tus proveedores. La IA solo entra, y solo si la usas, para leer un documento que no se entiende o para crear un presupuesto desde un WhatsApp.
14 días con todo incluido, sin tarjeta y sin permanencia. Conectas tu correo y lo ves funcionar con tus propios expedientes.